La diecisietitud
Traduzco y transcribo un párrafo de un texto de Richard Rorty, filósofo estadounidense fallecido en 2007, que defendía muchas ideas, bajo muchas etiquetas.
Una de ellas, la contenida en este fragmento de A world without substances or essences del libro Philosophy and moral hope , es la del antiesencialismo. Brevemente, y para que no se nos vaya de las manos la explicación, Rorty defiende que no existen las esencias: que no hay tal cosa como el caballo ideal, el azul perfecto o la definición de la envidia. Que la filosofía ha perdido un tiempo valiosísimo intentando encontrar La Verdad cuando lo que realmente existen son distintas verdades en función de distintos fines.
“Lo interesante de los números, desde mi punto de vista, es simplemente que es muy difícil pensar que contienen una naturaleza intrínseca, como si hubiera un centro esencial rodeado por la penumbra de las relaciones accidentales. Los números son un ejemplo admirable de algo que es difícil describir en términos esencialistas.
Para entender esto, preguntemos cuál es la esencia del número 17, qué es el 17 en sí, aparte de sus relaciones con otros números. Lo que se busca en una descripción que sea cualitativamente distinta a las siguientes: menor que 22, mayor que 8, la suma de 6 y 11, la raíz cuadrada de 289, el cuadrado de 4,123105, la diferencia entre 1.678.922 y 1.678.905. Lo agotador de estas descripciones es que ninguna de ellas parece acercarse más al número 17 que las demás. Igualmente agotador resulta el hecho de que hay obviamente infinitas otras maneras de describir el 17, ninguna de las cuales te aportará todo sobre el 17, ninguna de las cuales será otra cosa que ‘accidental’ y ‘extrínseca’. Ninguna de estas descripciones parece dar una pista de la diecisietitud del 17, esa característica única que hace que un número sea el que es. La elección de una de esas descripciones depende evidentemente de la meta que tienes en mente, de la situación particular que te llevó a pensar en el número 17 en un principio”
Sustituyamos el número 17 por cualquier realidad u objeto para ver que la fórmula de Rorty es aplicable fuera de las matemáticas. ¿Cómo definiríamos una silla?
- Por su forma: un objeto con una o varias patas que sostienen un asiento. Respaldo opcional.
- Por su meta: un objeto que sirve para que una persona se siente.
- Por su origen: asiento que aparece por primera vez en los bajorrelieves del antiguo Egipto (igual el ejemplo de la silla para las definiciones a través de su origen suena un poco tonto, pero aplicado a otros ejemplos, un reloj, una palabra, tiene más sentido).
- Por lo que la diferencia de los objetos más parecidos: asiento SIN brazos, con espacio para una sola persona…
Ninguna de estas definiciones, o las posibles descripciones a las que pueda dar lugar cumple su supuesta meta de de ser exhaustiva y suficiente. Cada una de ellas es la respuesta a una pregunta específica, de la misma manera que 17 puede ser la suma de dos números o su raíz cuadrada.
¿Sencillo? Cambiemos ’silla’ por ‘amor’.










